NUESTROS PADRES FUNDADORES

Tres vidas con un solo ideal, es como si se juntaran el cielo, la tierra y el mar. Así Dios tuvo a bien fundir en un solo carisma, a cada uno desde su propio carisma: Amar, Servir, Evangelizar, quedando bellamente expresado en el lema: Amaré Sirviendo, Serviré Evangelizando.

¡Qué gozo! Poder celebrar a tres fuentes que a su vez vienen de la única fuente que es el amor del Buen Pastor  quien los ha invitado a colaborar en la construcción de su Reino y hoy, esa entrega ha dado y sigue dando grandes frutos en nuestra Iglesia. Pues la llamada del Señor siempre será un misterio, lo cierto es que en cada uno de ellos vemos y experimentamos lo que Dios ha querido regalarnos para nuestra Iglesia, tres faros que han sido elegidos desde toda la eternidad, y con una libertad propia han respondido a la llamada de amor. 

Los fundadores de este Instituto Religioso sensibles a las mociones del Espíritu Santo experimentaron el llamado de Dios y, habiendo discernido a la luz de la fe los signos de los tiempos, las diversas necesidades y circunstancias históricas, así como la propia historia vocacional, entendieron y se dispusieron a colaborar unidos como instrumentos de Dios en su obra.

Sr. Arzobispo Felipe Aguirre Franco

R. M. Silvia López Pérez

Pbro. Dr. Salvador Valadez Fuentes

De esta Trilogía en relación, el Espíritu Santo hizo surgir el ideal evangélico de esta Familia Religiosa, AMAR, SERVIR, EVANGELIZAR, desde el ideal y el carisma personal de cada uno, conjugándolo en uno solo.

De este “SÍ” pronunciado de una manera única, firme y con decisión a la voluntad divina “Aquí estamos, Señor, para hacer tu voluntad, somos tus servidores”, nació a la vida de la Iglesia nuestra Congregación Discípulas de Jesús Buen Pastor. Y hoy nuestra expresión es de gozo al ser miembros de ese proyecto, de la Trilogía en Relación; y ser miembro es vivir en armonía desde Jesús para darlo todo desde nuestra vocación. Y para seguir caminando con pasos firmes nos unimos en oración de gratitud los días 6 de cada mes que nos recuerda este gran acontecimiento y nos engrandece durante este regalo del año jubilar.